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martes, 9 de mayo de 2017


¿Por qué nos parece importante tratar micromachismos?

Porque es algo que está en nuestra mano, realmente. Los microcmachismos son manifestaciones de una cultura patriarcal dominante, comprenden una memoria histórica y una construcción social de las posiciones en las relaciones interpersonales como dominante o como dominado. Además estamos fuertemente condicionados por el marco material, político y social.

En cambio, los micromachismos nos sitúan en el lugar de la acción. Pensamos que, verdaderamente, tenemos del poder de decidir qué pensar, cómo percibir, qué decir, qué hacer en las prácticas del día a día. Este es el trabajo de lo micro en cuanto a realidad de la vida cotidiana en la que cada persona está dentro de la escena.

Lo micro también retrotrae a lo no visibilizado. Es lo que en la clásica representación de la violencia de género como iceberg,  queda dentro del agua. La propuesta es hacer un doble juego de actor-observador; iceberg y buzo. Sumergirnos, y descubrir qué parte constitutiva de nuestra persona, en cuanto a sujetos sociales, está sosteniendo la violencia. Comprendemos que se  trata de un viaje tan difícil como necesario, por lo que trabajamos desde los cuidados y el respeto hacia cada proceso.

Nuestro oxigeno para esta inmersión es el teatro social, teatro de lxs oprimidxs, lo cual nos aporta herramientas para visibilizar, comprender y transformar, con la amortiguación emocional del trabajo colectivo.

Se trata de una cuestión en sí misma urgente, ya que invade todos los ámbitos de la vida, y está generando un riesgo para la salud y la integridad de muchas personas. La intersección de los micromachismos en las relaciones afectivas de pareja hace que parezcamos estar abocados a la destrucción de relaciones que en realidad no queremos dañar. El conflicto planteado entre no perder el control (dominar) y amar a la persona a la que amamos (sólo posible en paridad) puede resultar desgarrador. El coste emocional, personal y vital con el tiempo se hace cada vez más grave. Y en cambio está en nuestras manos cambiar el rumbo.  

Por último, el cambio en materia de relaciones de género nos parece que está en la raíz de otras formas de desigualdad, por lo que su transformación es fuente de un cambio social más amplio, con el que estamos comprometidas.


En definitiva, tratamos mircromachismos porque es urgente, porque es necesario y porque podemos hacerlo.

Escrito dirigido a varones miembros de entidades pro igualdad 13/03/2017


martes, 4 de abril de 2017

TODO ES FÁCIL 
CUANDO ES COMPARTIDO.
Sobre el mes de Marzo de 2017 y las actividades realizadas en torno al 
Día Internacional de las Mujeres desde SalamandrA cia de Teatro Social.


En realidad el camino hacia la igualdad, la equidad, la paridad, las relaciones sanas, la democratización de la vida cotidiana, la transformación de la cultura de género heteronormativa, la conmoción de las estructuras desigualitarias……es muy sencillo en la práctica. O al menos eso me parece cuando vivencio experiencias de empoderamiento colectivo. O dicho de manera más simple, cuando tengo el placer de sentir que todo es muy muy fácil cuando es compartido.

Con esta magnífica sensación cerramos el trabajo del mes de Marzo, uno de los momentos en el calendario que supone un mayor visibilización de este caminar en el que nos encontramos inmersas en cada segundo. Hemos trabajado intensamente sumándonos a los movimientos pro- igualdad de género que desde hace más de dos siglos no han dejado de visibilizar tanto la necesidad como los logros conseguidos en materia de igualdad de derechos y equidad real. Si bien nuestra tarea continúa el resto del año...

En este sentido, agradecer con cariño máximo a:

Isa Mesa, Marta Fernández, Piermario Salerno,  Fran Jiménez, Manuel Falcón,  Ilargui Mayor, Berta, Mirta, Blessing, Carol, Alicia, Ana, Auxi Jiménez León, Magdalena Alfaro, Edi Carrascal, María Jesús Bajo, De Cóin- Málaga Antonia Vargas, Juana Jiménez Ríos, Ana Jiménez Ríos, Pepa González. Francisco Jiménez. De Alcalá De Guadaira- Sevilla Celia Benítez, Conuselo Martín, Encarni Elena, Sonia Mota, Mari Sola, Esperanza León, Mari Carrillo. Narrarán Testimonios: Esperanza Pantoja, Pepi León, Carmen Velázquez Y Pepi Pineda. Del Viso del Alcor Antonia Cordero Santamaría, Antonia Roldán Santamaría, Teresa Millán Raimundo, María del Carmen Cuevas Fernández, Anastasio Pineda Benítez, Carlos Torres Oliva, Consuelo Cintado Portillo, Mercedes Pérez Rivera, Mercedes Carballo Navarro, Lucía Rodríguez Ojeda, Ana García García, Toñi Gómez Iglesias, Marina Martín Sánchez, y participantes en los talleres en IES y CMIM.



I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

I ENCUENTRO DE TEATRO Y EMPODERAMIENTO 31-03-2017

Taller- Espectáculo Movimientos Pro Igualdad. Conociendo a sus Protagonistas
Isla Redonda, Marzo 2017


Taller Heroinas por la Igualdad San Nicolás del Puerto Marzo 2017

Taller Heroinas por la Igualdad Isla Mayor Marzo 2017

Curso Introductorio Teatro de Lxs Oprimidxs, Tarifa 25-26/03/2017

Curso Introductorio Teatro de Lxs Oprimidxs, Tarifa 25-26/03/2017

Curso Introductorio Teatro de Lxs Oprimidxs, Tarifa 25-26/03/2017

martes, 21 de marzo de 2017



El extraño caso de la tortilla de patatas o cómo autoinmolarse en una hermosa noche de invierno.

Estaba en la calle. La noche era maravillosa, había mucha gente paseando, los rincones del centro, de los que nunca me canso. Un poco de frío, un poco de humedad, ya se sabe cómo es esta ciudad construida debajo de un río. Claro que estaba feliz caminando por la calle, me gusta tanto estar al aire libre por la noche. Me probé un traje, la semana próxima tenía que disfrazarme de mujer. Hice algunas fotos de grupos de amigos en la intimidad pública de las terrazas en los bares, y respiré la noche. Tenía que comprar patatas. Estaban en casa mi hija, que había estado muy malita en los últimos días y su padre que vino de Granada para estar con ella. Les dije que les haría tortilla de patatas por la noche. Así que me fui despidiendo de la calle, del aire libre, de los rincones de los que nunca me canso, y fui caminando camino de mi casa. 

Cuando llegué, con dos kilos de patatas, servilletas y un poco de queso de Ronda, el papa de mi hija estaba calentando un puchero que había hecho, cerrando los tarros de cristal donde había almacenado el caldo para congelar, mi hija estaba tranquilamente haciendo no se qué, ya no le había vuelto la fiebre. Habían olvidado lo de la tortilla, y probablemente a mí también. No era necesaria. Estaban encantados de que yo llegara, tanto como si no lo hubiera hecho. Creo yo en cambio sí los necesitaba a ellos. Para ser la madre de la casa. 

Lo más extraño, y por eso es raro este caso, es que yo prefería en ese momento no ser madre de nadie, ni estar en casa. Aunque ese amor pegajoso y autoinmolador me asfixie, aunque sea un peso que robe tantas otras cosas vida, aunque no sepa cómo salir de esa habitación pequeña y apretada como un corsé, ahí estaba, con mis patatas. 

¿Cómo es posible que mis propios pasos me llevaran a lo que no prefiero y que nadie necesita? Y este, es el extraño caso de la tortilla de patatas o cómo autoinmolarse en una hermosa noche de invierno.